TJUE doctrina porrasPese a ser considerada sentada jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), la llamada “Doctrina Porras” ha sido rectificada mediante la publicación el 5 de junio de 2018, de nueva Sentencia recaída sobre el asunto C677/16, tras plantear el Tribunal de Justicia de Madrid cuestión prejudicial en relación con la posible indemnización correspondiente a una trabajadora interina por la finalización de su contrato de trabajo.

“Doctrina Porras”

El TJUE en Sentencia de fecha 14 de septiembre de 2016, resolvió sobre la finalización del contrato de trabajo de los interinos determinando la falta de indemnización como un supuesto de discriminación legislativa obligando a los Tribunales Españoles a aplicar correctamente el contenido del artículo 4 del Acuerdo Marco sobre trabajos de duración determinada.

“La alegación basada en la previsibilidad de la finalización del contrato de interinidad no se basa en criterios objetivos y transparentes, siendo así que, en realidad, no sólo tal contrato de interinidad puede perpetuarse, como en la situación de la recurrente en el litigio principal, cuyas relaciones contractuales se extendieron durante un período de más de diez años, sino que además contradice tal alegación el hecho de que, en circunstancias comparables, la normativa nacional pertinente prevea la concesión de una indemnización por finalización del contrato a otras categorías de trabajadores con contrato de duración determinada”. A lo que añade que “el mero hecho de que este trabajador haya prestado sus servicios en virtud de un contrato de interinidad no puede constituir una razón objetiva que permita justificar la negativa a que dicho trabajador tenga derecho a la mencionada indemnización”.

Modificaciones introducidas por el TJUE

Siendo casos prácticamente idénticos, en Sentencia de fecha 5 de junio de 2018, el TJUE se aleja de la reproducida resolución entendiendo que la ausencia de indemnización en la conclusión de un contrato de interinidad no supone la discriminación derivando la responsabilidad de valoración a los Tribunales nacionales en tanto que “En el caso de autos, la Sra. Montero Mateos no podía conocer, en el momento en que se celebró su contrato de interinidad, la fecha exacta en que se proveería con carácter definitivo el puesto que ocupaba en virtud de dicho contrato, ni saber que dicho contrato tendría una duración inusualmente larga (…) Dicho esto, incumbe al juzgado remitente examinar si, habida cuenta de la imprevisibilidad de la finalización del contrato y de su duración, inusualmente larga, ha lugar a recalificarlo como contrato fijo”.

A lo que añade que “habida cuenta de todas las consideraciones anteriores, procede responder a la cuestión prejudicial que la cláusula 4, apartado 1, del Acuerdo Marco debe interpretarse en el sentido de que no se opone a una normativa nacional que no prevé el abono de indemnización alguna a los trabajadores con contratos de duración determinada celebrados para cubrir temporalmente un puesto de trabajo durante el proceso de selección o promoción para la cobertura definitiva del mencionado puesto”.

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